Monitoreo de transacciones: Roles y responsabilidades de la funciĂłn contra los delitos financieros

Transaction Monitoring

El monitoreo de transacciones es crĂ­tico en cualquier negocio. Todas las transacciones, incluidas las iniciadas por clientes, terceros, corresponsalĂ­a bancaria o transferencias bancarias, deben ser monitoreadas adecuadamente. Los perfiles de los clientes se utilizan para supervisar las transacciones y actividades realizadas por los clientes; Por lo tanto, se deben mantener perfiles de clientes actuales y actualizados. El proceso de monitoreo de transacciones incluye un proceso de comparaciĂłn de datos especĂ­ficos del cliente con modelos de calificaciĂłn de riesgo.

Para los clientes de categorĂ­a de alto riesgo, el monitoreo de transacciones es un proceso riguroso y detallado, para identificar los patrones de transacciones inusuales o inconsistentes. 

Para el monitoreo de transacciones, se realizan comparaciones entre el volumen y el valor de la actividad de la cuenta y la tendencia histĂłrica de la transacciĂłn dentro de la cuenta del cliente. El volumen y la actividad de la cuenta se comparan con un conjunto de umbrales y reglas predefinidos. 

La variación de una transacción o actividad del umbral normal o los niveles de actividad provoca la generación de «alertas» que se puntúan y totalizan a nivel de cuenta o cliente. Cuando una puntuación cruza un umbral de puntuación definido, se genera la alerta para que el equipo AML la revise e investigue. El equipo de AML se enfoca únicamente en estudiar y comprender los datos y tendencias de las transacciones, para realizar el monitoreo de manera efectiva.

Control de las transacciones

Banderas rojas – SupervisiĂłn de las transacciones

Todas las actividades y transacciones que caen fuera de la actividad esperada del cliente o de cierto umbral predefinido, deben generar una «bandera roja» o alerta, para su revisiĂłn e investigaciĂłn por parte del equipo de MLRO o AML, en coordinaciĂłn con otro personal relevante. MLRO debe asegurarse de que el mecanismo de bandera roja incorpore los posibles factores de riesgo teniendo en cuenta los perfiles de riesgo de los clientes. Los umbrales de alerta roja se establecen para fines de monitoreo de transacciones y los umbrales se marcan en el sistema automatizado de monitoreo de transacciones. Las alertas se generan sobre el incumplimiento de los umbrales, o la ocurrencia de una transacciĂłn / actividad inusual, y el analista AML investiga dicha transacciĂłn y actividad, en la que se genera una alerta. 

Se buscan respuestas del cliente sobre la generaciĂłn de alertas y el suministro satisfactorio de informaciĂłn del cliente respectivo, la alerta se marca como cerrada por el analista o revisor AML. 

La supervisiĂłn de las transacciones es un proceso continuo que realiza el MLRO a travĂ©s de los procesos de supervisiĂłn y los mecanismos de revisiĂłn definidos. Las transacciones o actividades de los clientes tambiĂ©n se monitorean a travĂ©s del disparador de la bandera roja o alerta roja. 

El seguimiento de una transacciĂłn o una actividad, debido a la generaciĂłn de la bandera roja, es un proceso de seguimiento basado en eventos. Esta supervisiĂłn basada en eventos es necesaria debido a la superaciĂłn del umbral de transacciones o a patrones irregulares de entradas o salidas, que pueden indicar la apariciĂłn de incidentes de riesgo de blanqueo de capitales, corrupciĂłn, soborno, evasiĂłn fiscal o financiaciĂłn del terrorismo.

Es probable que la supervisiĂłn de los eventos desencadenantes de la relaciĂłn con el cliente se base en una identificaciĂłn considerada de las caracterĂ­sticas de la transacciĂłn, como por ejemplo

  • La naturaleza inusual de una transacciĂłn, como el tamaño anormal o la frecuencia de la transacciĂłn del cliente o del grupo de pares
  • La naturaleza de una serie de transacciones
  • El destino geográfico o el origen del pago, como el origen del pago o la transacciĂłn desde o hacia el paĂ­s de alto riesgo
Control de las transacciones

Indicadores de alto riesgo

Ciertos indicadores de alto riesgo deben destacarse, revisarse e investigarse cuando las actividades y transacciones relacionadas quedan fuera de la actividad esperada del cliente o cuando se supera el umbral de transacciones predefinido. Las señales de alerta deben generarse independientemente del monto, el tipo de cliente y la naturaleza de la transacción.

El nĂşmero de alertas generadas dentro de cada banco varĂ­a en funciĂłn de varios factores, incluido el nĂşmero de transacciones que se ejecutan a travĂ©s del sistema de monitoreo, asĂ­ como las reglas y umbrales que el banco emplea dentro del sistema para generar las alertas. Por lo general, los bancos puntĂşan las alertas en funciĂłn de los elementos contenidos en la alerta, lo que a su vez determina la prioridad de la alerta. 

Los bancos generalmente revisarán y volverán a optimizar sus programas de alerta cada 12-18 meses. Los bancos señalaron que en última instancia se determina que un número significativo de alertas son «ruido» generado por el software. Un banco señaló que está trabajando continuamente para reducir el «ruido» generado por el software y desarrollar tipologías para enriquecer los datos y revelar la información más crítica.

Los bancos se centran ampliamente en la parte narrativa del SAR y, en algunos casos, los gerentes e investigadores suelen tener experiencia en el trabajo regulatorio y tienen experiencia en investigaciones financieras y de aprendizaje automático y poseen conocimientos sobre los requisitos regulatorios relevantes. 

Contar una historia clara de la actividad sospechosa y luego construir las narrativas es un buen proceso en SAR. Se utilizan diferentes herramientas para rastrear la informaciĂłn relevante para la preparaciĂłn de SAR y su presentaciĂłn. La informaciĂłn puede ser los datos de la transacciĂłn, los datos del perfil del cliente y la actividad e informaciĂłn de la cuenta relacionada. El sistema permite al analista de monitoreo verificar otras bases de datos de informaciĂłn para reunir toda la informaciĂłn disponible en una forma concisa para su análisis, revisiĂłn por parte de la gerencia y aprobaciĂłn. Los investigadores se centran en determinar de dĂłnde provino el dinero, quĂ© le sucediĂł mientras estaba en el banco y a dĂłnde fue cuando se fue. 

Después de la presentación de SAR, el banco lleva a cabo una investigación posterior para determinar si la actividad sospechosa continúa y si se requiere un SAR suplementario. En caso de un segundo SAR, se requiere que se inicie el proceso de cierre de la cuenta. El banco utiliza la herramienta de presentación de SAR sugerida, para incluir detalles de investigación antes de proceder y / o presentar el SAR.

Control de las transacciones

Los investigadores de transacciones también participan en reuniones mensuales de grupo que permiten debatir cuestiones en varios canales. Un grupo empresarial discute casos o nuevas tendencias descubiertas. Esto permite una formación cruzada para comprender los riesgos de LD que existen en los diferentes procesos. Una vez que el sistema de monitoreo genera una alerta de transacción, se revisan 6 meses de actividad de la cuenta. Una vez que se toma la decisión de iniciar una investigación, la alerta se introduce en el sistema de gestión de casos del banco. En este momento, comienza el plazo para presentar un RAS.

Si no se presenta un SAR, el investigador lo refleja como un «caso no archivado». La documentación justificativa de los motivos por los que no se debe presentar el SAR se incluye en el expediente del cliente correspondiente. También se menciona una indicación de si la cuenta continuará siendo monitoreada o no, con fines de referencia.

Reflexiones finales

El monitoreo de transacciones es el proceso de monitorear las transacciones de los clientes, que incluye analizar la información y las interacciones históricas / actuales del cliente para proporcionar una imagen completa de la actividad del cliente. Las transferencias, depósitos y retiros son ejemplos de esto. La mayoría de las instituciones financieras utilizarán software para analizar estos datos automáticamente.