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Desbloqueando el éxito: tendencias de cumplimiento de AML en la era posterior a COVID-19

Posted in Antiblanqueo de capitales (AML) on marzo 7, 2024
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Impacto del COVID-19 en los esfuerzos contra el blanqueo de capitales

La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto significativo en los esfuerzos contra el lavado de dinero (AML) en todo el mundo. A medida que cambian los patrones de comportamiento delictivo, las instituciones financieras y los organismos reguladores se enfrentan a una serie de desafíos en la lucha contra el blanqueo de capitales y las actividades fraudulentas. En esta sección, exploraremos los cambios en los patrones de comportamiento delictivo, el aumento de las actividades fraudulentas y los desafíos en el monitoreo de transacciones.

Cambiar los patrones de comportamiento delictivo

La pandemia de COVID-19 ha obligado a los delincuentes a adaptar su comportamiento. Con las fronteras cerradas y los servicios de transporte interrumpidos, los delincuentes han buscado nuevas formas de mover fondos y bienes ilícitos a través de las fronteras. El principal regulador bancario de Europa ha dado instrucciones a las instituciones financieras para que presten mucha atención a las transacciones relacionadas con el comercio internacional, ya que los delincuentes explotan los cambios provocados por la pandemia (Napier). Estos cambios en el comportamiento delictivo requieren una mayor vigilancia y estrategias actualizadas de lucha contra el blanqueo de capitales para detectar y prevenir eficazmente el blanqueo de capitales.

Aumento de las actividades fraudulentas

La pandemia de COVID-19 ha sido testigo de un aumento en las actividades fraudulentas. Las estafas de impostores, las estafas de inversión, las estafas de productos y el uso de información privilegiada se han vuelto cada vez más frecuentes. La Red de Ejecución de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés) ha informado de estas tendencias emergentes relacionadas con el COVID-19, que son similares a las estafas que surgen después de los desastres naturales. La Autoridad de Conducta Financiera (FCA, por sus siglas en inglés) también ha advertido sobre un número creciente de estafas que probablemente surjan en el futuro. Las instituciones financieras deben permanecer vigilantes y adaptar sus medidas de lucha contra el blanqueo de capitales para identificar y prevenir estas actividades fraudulentas.

Desafíos en el monitoreo de transacciones

La pandemia ha presentado desafíos en el monitoreo de transacciones para las instituciones financieras. Los confinamientos y la preferencia por las compras en línea han provocado un aumento de las transacciones digitales, mientras que las transacciones físicas en efectivo han disminuido. Como resultado, las normas tradicionales de supervisión de las transacciones se han vuelto menos eficaces, lo que dificulta el seguimiento y la previsión de la dirección de los fondos ilícitos generados por actividades fraudulentas. Las instituciones financieras con sistemas de detección heredados pueden enfrentar una afluencia de alertas de falsos positivos debido a la naturaleza anómala de las transacciones actuales. Esto requiere la adopción de tecnologías avanzadas y herramientas analíticas para mejorar las capacidades de monitoreo de transacciones.

Las instituciones financieras y los organismos reguladores deben adaptar sus estrategias y controles de lucha contra el blanqueo de capitales para abordar el impacto de la COVID-19 en los esfuerzos de lucha contra el blanqueo de capitales. Al comprender los patrones cambiantes de comportamiento delictivo, abordar el aumento de las actividades fraudulentas y superar los desafíos en el monitoreo de transacciones, pueden combatir eficazmente el lavado de dinero y proteger la integridad del sistema financiero. Para obtener más información sobre las tendencias de cumplimiento de AML en la era posterior a COVID-19, continúe leyendo nuestro artículo sobre las tendencias de cumplimiento de AML después de COVID-19.

Respuesta regulatoria al COVID-19

A medida que la pandemia de COVID-19 continúa afectando a las economías y sociedades de todo el mundo, los organismos reguladores también se están adaptando al panorama cambiante de los esfuerzos contra el lavado de dinero (AML). En respuesta a los desafíos planteados por la pandemia, se han implementado varias medidas regulatorias para mejorar los estándares de cumplimiento de AML y abordar los riesgos emergentes.

Retraso en la implementación de la ley AML en Canadá

Debido a los impactos de COVID-19, existe la expectativa de que la implementación de las nuevas leyes AML en Canadá podría retrasarse. El Centro de Análisis de Transacciones e Informes Financieros de Canadá (FINTRAC, por sus siglas en inglés) ha proporcionado directrices sobre la pandemia, haciendo hincapié en un enfoque basado en el riesgo para priorizar los casos urgentes de blanqueo de capitales, al tiempo que reconoce los retos a los que se enfrentan las entidades declarantes (Napier). Este retraso permite una comprensión más completa de los nuevos requisitos de lucha contra el blanqueo de capitales y proporciona a las entidades informantes tiempo adicional para adaptar sus sistemas de cumplimiento en consecuencia.

Directiva AML de la Unión Europea

La Unión Europea (UE) ha sido proactiva en la mejora de las normas de cumplimiento de la lucha contra el blanqueo de capitales mediante la aplicación de la Sexta Directiva contra el blanqueo de capitales (6AMLD). La presente Directiva tiene por objeto hacer frente a los crecientes riesgos y retos de blanqueo de capitales que plantea la pandemia de COVID-19. La 6AMLD refuerza el compromiso de la UE de luchar contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, centrándose en reforzar las medidas preventivas, mejorar la cooperación entre los Estados miembros y garantizar un enfoque armonizado del cumplimiento de la lucha contra el blanqueo de capitales dentro de la UE.

Centrarse en la cooperación mundial y el intercambio de información

A la luz de la evolución del panorama de la delincuencia financiera durante la pandemia, se ha hecho mayor hincapié en la cooperación mundial y el intercambio de información entre los organismos reguladores y las instituciones financieras. Iniciativas como el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) tienen como objetivo fortalecer las medidas y la colaboración internacionales en materia de lucha contra el blanqueo de capitales. Al compartir información y mejores prácticas, los organismos reguladores y las instituciones financieras pueden combatir colectivamente el lavado de dinero y otros delitos financieros de manera más efectiva (Sanctions Scanner).

Estas respuestas regulatorias reflejan el reconocimiento de la naturaleza cambiante de los riesgos de delitos financieros durante la pandemia y la necesidad de un enfoque coordinado y proactivo para el cumplimiento de la lucha contra el blanqueo de capitales. Mediante la adaptación de las regulaciones existentes y la implementación de nuevas directivas, los organismos reguladores se esfuerzan por adelantarse a los riesgos emergentes y garantizar la integridad del sistema financiero mundial.

Mejora del cumplimiento de la normativa antiblanqueo de capitales después de la COVID-19

A raíz de la pandemia de COVID-19, el panorama del cumplimiento de la normativa contra el blanqueo de capitales (AML) ha sufrido cambios significativos. Las instituciones financieras y los organismos reguladores han reconocido la necesidad de adaptar sus prácticas para hacer frente a los riesgos y desafíos emergentes. A medida que navegamos por la era posterior a COVID-19, hay varias tendencias clave que dan forma a la mejora de los programas de cumplimiento de AML.

Énfasis en la debida diligencia del cliente (DDC)

Los reguladores y los expertos de la industria han enfatizado la importancia de los procesos sólidos de diligencia debida del cliente (DDC) para mitigar los riesgos de lavado de dinero de manera efectiva. Las instituciones financieras están poniendo un mayor énfasis en la evaluación de riesgos y el monitoreo continuo para garantizar el cumplimiento de las regulaciones AML. La era post-COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de que las instituciones tengan un conocimiento más profundo de los perfiles y actividades de sus clientes para detectar y prevenir las transacciones financieras ilícitas.

Al implementar medidas integrales de DDC, las instituciones financieras pueden identificar y verificar mejor la identidad de sus clientes, evaluar sus perfiles de riesgo y monitorear sus transacciones en busca de actividades sospechosas. Este enfoque permite a las instituciones establecer una base sólida para el cumplimiento de AML y protegerse contra los riesgos de lavado de dinero (Sanctions Scanner).

Procesos de incorporación remota

La pandemia ha acelerado la adopción de procesos de onboarding remotos en la industria financiera. Con las medidas de distanciamiento social y las interacciones físicas limitadas, las instituciones financieras han utilizado cada vez más soluciones y tecnologías digitales para la identificación y verificación de clientes. La incorporación remota permite a las instituciones cumplir con las regulaciones AML mientras superan los desafíos planteados por la pandemia.

Mediante el uso de plataformas en línea seguras y herramientas avanzadas de verificación de identidad, las instituciones pueden autenticar de forma remota a los clientes, verificar sus identidades y realizar las comprobaciones de detección necesarias. Estas soluciones digitales agilizan el proceso de incorporación, mejoran la experiencia del cliente y permiten a las instituciones mantener el cumplimiento de las regulaciones AML incluso en un entorno de trabajo remoto (Sanction Scanner).

Aumento de los recursos para el cumplimiento de la normativa contra el blanqueo de capitales

Las instituciones financieras han reconocido la necesidad de asignar recursos adicionales para fortalecer sus esfuerzos de cumplimiento de AML. En respuesta a la evolución de los riesgos y desafíos provocados por la pandemia, las instituciones han aumentado su presupuesto para el cumplimiento de la Ley de Secreto Bancario/Lucha contra el Blanqueo de Capitales (BSA/AML).

Según un estudio, las instituciones financieras aumentaron su presupuesto de cumplimiento de AML en un 13% de 2019 a 2020, destacando un aumento significativo en los recursos dedicados a combatir el lavado de dinero y las actividades de financiamiento del terrorismo después del COVID-19 (Sanctions Scanner). Estos recursos adicionales permiten a las instituciones invertir en tecnologías avanzadas, análisis de datos y personal capacitado para mejorar sus capacidades de cumplimiento de AML.

Al asignar mayores recursos, las instituciones financieras pueden mantenerse a la vanguardia en la lucha contra los delitos financieros, fortalecer sus controles de lucha contra el blanqueo de capitales y responder eficazmente a los riesgos emergentes y a las expectativas regulatorias.

A medida que el panorama de la lucha contra el blanqueo de capitales sigue evolucionando en la era posterior a la COVID-19, las instituciones financieras deben adaptarse a estas tendencias emergentes. Al poner un mayor énfasis en la diligencia debida del cliente, implementar procesos de incorporación remota y aumentar los recursos para el cumplimiento de AML, las instituciones pueden sortear los desafíos planteados por la pandemia mientras mantienen programas AML sólidos. Estas medidas ayudan a proteger la integridad del sistema financiero y contribuyen a la lucha mundial contra el blanqueo de capitales y las actividades financieras ilícitas.

Riesgos de delitos financieros durante la pandemia

A medida que la pandemia de COVID-19 continúa afectando a las economías mundiales, también ha dado lugar a varios riesgos de delitos financieros. Las instituciones financieras y los organismos reguladores se enfrentan a amenazas emergentes, vulnerabilidades en los sistemas financieros y mayores riesgos de corrupción. Comprender estos desafíos es crucial para los esfuerzos efectivos contra el lavado de dinero (AML) en la era posterior a COVID-19.

Amenazas emergentes de delitos financieros

La Red de Ejecución de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés) ha informado de tendencias emergentes relacionadas con el COVID-19, como las estafas de impostores, las estafas de inversión, las estafas de productos y el uso de información privilegiada. Estas tendencias son similares a las estafas que a menudo surgen después de los desastres naturales. La Autoridad de Conducta Financiera (FCA, por sus siglas en inglés) también ha advertido sobre un número creciente de estafas que probablemente surjan en el futuro (Napier). El aumento de las actividades fraudulentas durante la pandemia plantea desafíos para rastrear y anticipar a dónde se dirigirán los fondos ilícitos generados por estas estafas. Las instituciones financieras deben permanecer vigilantes y adaptar sus estrategias de lucha contra el blanqueo de capitales para hacer frente a estas amenazas en evolución.

Vulnerabilidades en los sistemas financieros

La pandemia en curso ha puesto de relieve varias vulnerabilidades en los sistemas financieros, instando a los reguladores a hacer cumplir regulaciones AML más estrictas para abordar las amenazas emergentes de manera efectiva (ACAMS Today). Las instituciones financieras deben mejorar sus sistemas de control y vigilancia para detectar y prevenir actividades ilícitas. Las vulnerabilidades en los sistemas financieros pueden incluir brechas en el monitoreo de transacciones, diligencia debida del cliente (DDC) inadecuada y recursos limitados para el cumplimiento de AML. Al abordar estas vulnerabilidades, las instituciones pueden fortalecer sus defensas contra los delitos financieros.

Aumento de los riesgos de corrupción

Los gobiernos de todo el mundo han permitido un gasto excesivo sin precedentes en varios niveles para combatir la pandemia. Este aumento en el gasto ha llevado a un mayor riesgo de corrupción. Las instituciones financieras deben prestar atención a áreas como las regulaciones anticorrupción de los Estados Unidos, los controles de exportación, las leyes de sanciones y las reglas aduaneras sobre suministros médicos para prevenir y detectar actividades relacionadas con la corrupción (Huron Consulting Group). Los controles internos sólidos, los procesos mejorados de diligencia debida y las evaluaciones de riesgos integrales son esenciales para mitigar los riesgos de corrupción de manera efectiva.

Al reconocer y comprender los riesgos de delitos financieros asociados con la pandemia, las instituciones financieras pueden adaptar sus medidas de lucha contra el blanqueo de capitales para combatir eficazmente las actividades ilícitas. Esto incluye la implementación de tecnologías avanzadas, el fortalecimiento de los procesos de diligencia debida del cliente y la mejora de las capacidades de monitoreo de transacciones. La colaboración entre las instituciones financieras, los reguladores y los organismos encargados de hacer cumplir la ley es crucial para mantener la integridad del sistema financiero y protegerse contra los delitos financieros.

Tendencias futuras en el cumplimiento de AML

A medida que el mundo se adapta al panorama cambiante de los delitos financieros y los riesgos de lavado de dinero, es esencial que el cumplimiento de la Ley contra el lavado de dinero (AML) se mantenga a la vanguardia. En la era posterior a la COVID-19, varias tendencias emergentes están dando forma al futuro del cumplimiento de la normativa contra el blanqueo de capitales. Estas tendencias incluyen la integración de criptomonedas, la utilización de contratos inteligentes para el lavado de dinero basado en el comercio (TBML) y el monitoreo de prácticas de lavado de dinero no convencionales.

Integración de Criptomonedas

La integración de las criptomonedas en el sistema financiero mundial plantea nuevos desafíos para el cumplimiento de la lucha contra el blanqueo de capitales. Los activos digitales como Bitcoin y Ethereum proporcionan anonimato y pueden utilizarse para facilitar actividades ilícitas. Los profesionales de AML deben obtener una mejor comprensión de estos activos digitales y sus riesgos asociados para mitigar de manera efectiva los riesgos de lavado de dinero en las transacciones de criptomonedas . Al implementar sólidos controles AML y llevar a cabo una diligencia debida exhaustiva, las instituciones financieras pueden garantizar el cumplimiento mientras navegan por las complejidades de las transacciones de criptomonedas.

Contratos inteligentes para TBML

Los contratos inteligentes, impulsados por la tecnología blockchain, se están utilizando para combatir el lavado de dinero basado en el comercio (TBML). La TBML implica la explotación de transacciones comerciales para disfrazar fondos ilícitos. Mediante la implementación de contratos inteligentes, las instituciones financieras pueden automatizar y agilizar los procesos comerciales al tiempo que mejoran la eficiencia y la seguridad en los esfuerzos de cumplimiento de AML. Los contratos inteligentes proporcionan transparencia, inmutabilidad y una mayor trazabilidad, lo que facilita la identificación y prevención de las actividades de blanqueo de capitales dentro de las transacciones comerciales.

Monitoreo de Prácticas No Convencionales de Lavado de Dinero

La actual pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la aparición de prácticas no convencionales de blanqueo de capitales. Los mercados ilícitos de aceite de cocina usado, por ejemplo, se han convertido en un vehículo para los esquemas de lavado de dinero. El seguimiento y la adaptación a estas tendencias cambiantes son cruciales para los profesionales de la lucha contra el blanqueo de capitales. Al mantenerse informadas y realizar evaluaciones de riesgo periódicas, las instituciones financieras pueden identificar y abordar de manera efectiva las prácticas emergentes de lavado de dinero no convencionales. El ajuste de los sistemas de monitoreo de transacciones y la adopción de herramientas analíticas avanzadas pueden ayudar a detectar actividades sospechosas asociadas con estos nuevos esquemas.

Es importante que los profesionales del cumplimiento de AML permanezcan atentos y proactivos frente a estas tendencias futuras. Al adoptar los avances tecnológicos y mantenerse informadas sobre los riesgos emergentes, las instituciones financieras pueden mejorar sus marcos de lucha contra el blanqueo de capitales y fortalecer su capacidad para detectar y prevenir las actividades de blanqueo de capitales.

A medida que la industria financiera continúa evolucionando, el papel de los profesionales de cumplimiento en AML será cada vez más crítico. Adaptarse a la integración de las criptomonedas, aprovechar los contratos inteligentes para la prevención de TBML y monitorear las prácticas no convencionales de lavado de dinero son pasos clave para garantizar la efectividad y eficiencia de los esfuerzos de cumplimiento de AML en la era posterior a COVID-19. Al mantenerse a la vanguardia de estas tendencias emergentes, las organizaciones pueden salvaguardar sus sistemas financieros y contribuir a la lucha global contra los delitos financieros.